Libertad tripulantes del Arctic Sunrise

Cierto día de abril del año 2012 fui al mercado y todavía recuerdo la cara del dependiente cuando le pedí 30 cartones de huevos, pensaría que buena tortilla me traía entre manos pero no, fue uno de los pedidos que hice para el Arctic Sunrise a su paso por Gran Canaria. Luego vinieron 2 sacos de papas, 2 cajas de naranjas, 30 lechugas, 10 kg, de cebollas, etc... Se iba a la mar por unos meses y necesitaba reponer la despensa. He tenido la suerte de visitar este barco en varias ocasiones, todas cuando pasaba por mi tierra, y siempre he intentado ayudar en lo que he podido. He conversado con la gente que estaba en el barco, y todos me parecieron una gente encantadora y comprometida con mejorar nuestro planeta. Todos les debemos mucho y todos debemos intentar luchar para que sigan estando ahí, revolviéndose como un granito en el gran zapato de las multinacionales, intentando que les cueste y les duela pisarnos.

Espero que entre todos podamos acabar con esta locura rusa, y consigamos su liberación. Y vaya desde esta líneas mi homenaje a estas personas que aún sabiendo a que se arriesgan, siguen adelante contribuyendo a construir un mundo mejor, y doy fe: " Huevos si que tienen".

Una frase:
"La violencia es el último recurso de los incompetentes"
Isaac Asimov.


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